21 de agosto de 2015

Gracias a Dios...

Hace unos añitos cuando aún cursaba 4to de bachillerato, la psicóloga nos dio a leer un artículo autobiográfico en el que la autora contaba las pericias que había atravesado para superarse y convertirse en una destacada profesional. Estábamos a pocas semanas de graduarnos, por lo que presumo que intentaba dejarnos una valiosa lección sobre perseverancia y trabajo duro. Aunque quisiera recrear para ustedes el contenido exacto del texto, no podría, con el pasar de los años lo he olvidado. Sin embargo, en lo que podría ser un acertadísimo resumen puedo decirles que el infierno y el purgatorio de Dante parecían un pasadía bailable en Coney Island frente a lo que esta mujer tuvo que vivir para poder realizarse como profesional.

13 de agosto de 2015

La falsa meritocracia.-

A pesar de mis planteamientos liberales y mi ruidoso ateísmo, nunca he discutido nada con más pasión que la creencia de que querer es poder: esa quimera de que alcanzar el éxito y superarse a sí mismo es una cuestión primordialmente de decisión. Muchos amigos, conocidos y, muy probablemente, la mayoría de ustedes, opinan que con suficiente determinación, todos podemos ser lo que soñemos ser. En muchas ocasiones he escuchado personas decir, mientras citan casos excepcionales como el de Jam Kum, co-fundador de WhatsApp, que el pobre es pobre porque quiere. Esta forma de ver la vida nos lleva a concebirnos como los autores de nuestros éxitos y fracasos, sin considerar que hay fuerzas mucho mayores que la propia voluntad jugando un papel determinante.

25 de mayo de 2015

Si fuera un hombre

La idea de vivir sola viene aposentándose en mi cabeza desde hace unos 10 o 15 años. No había ni entrado a la pubertad cuando ya anhelaba poder emprender mi propio vuelo. Pero por supuesto, una idea que desafíe el tradicionalismo debe estar lista para la batalla. Naturalmente, mi madre es su principal opositora. En un principio supuse que la ferviente resistencia de Vivian (mami) tendría algo que ver con mi inmadurez, mi ingenuidad, mi incapacidad de valerme por mi misma y; en consecuencia, asumí que en la medida en que me convirtiera en una mujer trabajadora, madura e independiente la idea de que yo abandonara el nido dejaría de ser un tormento en su cabeza.

Pero como en tantas otras ocasiones, me equivoqué.

19 de enero de 2015

8 indicadores de que debes revisarte

1. Crees que el primer paso hacia desarrollar hábitos mas saludables consiste en comprar unos Nikes y seguir a Michelle Lewin y Jen Selter en Instagram.