2 de abril de 2013

Putas todas...


Desde que tengo uso de razón el adjetivo calificativo más común para describir a una mujer es “puta”. Parecería ser que lo primero que llega a la mente de las personas al referirse a una fémina es su sexualidad; que además, todos tienen la calidad moral de juzgar y sentenciar como buena, no tan buena o simplemente tan terrible que se merece ir a la horca por ella. Yo misma me he sentado durante largas horas a dialogar con mis amigas sobre lo fácil que es fulanita. Sé con certeza que muchas personas se han sentado a decir lo mismo de mí. Sin embargo, en medio de este vaivén de conversaciones me llegó de repente una duda: qué nos califica para juzgarnos entre nosotras mismas y exactamente cuáles son nuestros criterios? Entonces comprendí que las mujeres son tan vistas como objetos de propiedad pública, que todos creen que está bien opinar sobre su sexualidad. Esto es un grave problema socio-cultural que pasa desapercibido por la mayoría, pero que directa o indirectamente nos hace mucho daño a todos.