11 de diciembre de 2014

#DéjalaElegir


El día de ayer hice algunas declaraciones en Facebook sobre mis consideraciones acerca del aborto y por las respuestas que recibí estoy segura que debe haber una carta camino al Vaticano con intenciones explicitas de condecorarme como el Anti-Cristo. La verdad es que aún me sorprende no haber encontrado una manifestación frente a mi casa con carteles diciendo que soy una asesina en potencia y que las feministas somos la perdición de la sociedad. Precisamente ese es el problema del diálogo con respecto a la legalización del aborto. Se habla mucho desde las pasiones y se pierde de foco que no se discute la imposición de un tratamiento médico sino la libertad que debe tener una mujer de optar por someterse a éste o no. Estar en contra del aborto no significa que el Estado no deba ofrecer a las mujeres la oportunidad de decidir sobre sus vidas.